Seguros para empresas

Seguros para empresas


No dejes tu empresa desprotegida

Todos los negocios en su actividad diaria se ven sometidos a una gran cantidad de amenazas, que muchas veces no son percibidas ni previstas por sus responsables por el cúmulo de tareas y obligaciones cotidianas, descuidando la contratación de los diferentes tipos de seguros para empresas, que siempre deberían ser un aspecto prioritario.

Sin embargo la falta de coberturas de riesgo en la fuente de producción de ingresos, puede suponer la pérdida total o parcial de todo el patrimonio en un momento dado, dependiendo de accidentes y otras amenazas, que hacen imprescindible contratar diferentes tipos de seguros para empresas, en función de la actividad.


¿Es obligatorio contratar un seguro para mi empresa?


En muchos negocios, la contratación de diferentes tipos de seguros para empresas viene dada de manera obligatoria por ley, como es el caso de los seguros colectivos de convenio, dependiendo del sector, o la contratación del seguro de responsabilidad civil, obligatorio en prácticamente todas las áreas productivas.


🔺En cualquier caso, el sentido común invita a disponer de alguno de los tipos de seguro para empresas, con unas mínimas coberturas para el continente y contenido, en la infraestructura empresarial.

🔺Mercancías, maquinaria, elementos tecnológicos, ficheros y archivos, vehículos y un sinfín de conceptos, en los que disponer o no de seguro de empresa pueden marcar la diferencia entre grandes pérdidas, paralización total, cierre, o afrontar siniestros con adecuadas garantías.

🔺Además no se puede olvidar que las actividades empresariales pueden derivar en responsabilidades con consecuencias más o menos graves dependiendo de que generen demandas civiles o incluso penales, cuya tranquilidad puede estar garantizada con los diferentes tipos de seguros para empresas.

🔺En el capítulo de robo, no hay que olvidar que las empresas no solo disponen de recursos físicos que pueden desaparecer por enajenación de terceros, o deslealtad de los empleados, sino que también se producen robos de la propiedad industrial.

Algunos tipos de seguros para empresas, además de garantizar capitales por robo, también incluyen los gastos judiciales para conseguir probar y compensar las pérdidas que producen no sólo los robos materiales, sino también éstas pérdidas de valor industrial.

Seguros para autónomos


Los autónomos, los que mas han de protegerse

¿Se puede pensar en un colectivo que no necesite el seguro? Pues, quizás, sí. Pero, desde luego, no será el de los autónomos.
De hecho, si hay una persona objetivamente necesitada de conocer el seguro y recibir protección de él, es el trabajador o empresario autónomo. Te contamos cuáles son los seguros más habituales para este tipo de trabajadores.
El autónomo, por definición, está solo ante el peligro. Se expone él solo, con la única compañía de su patrimonio, a los riesgos. Ser autónomo, por otra parte, es una actividad esencialmente de riesgo, pues el trabajador en estas circunstancias siempre se está enfrentando a riesgo de no encontrar clientes, de no generar suficiente valor como para poder mantenerse. El seguro para autónomos existe, por así decirlo, para permitirle preocuparse sólo de eso, y no de lo demás. 

Los seguros para autónomos no son sino una herramienta que sirve para simplificarle la vida

Los trabajadores autónomos pueden caer enfermos y, para estas situaciones, pueden disponer de seguros de asistencia sanitaria para conseguir su más pronta recuperación. Pero es que además, cuando un autónomo está de baja por enfermedad deja de percibir ingresos y por ello existen los denominados seguros de subsidios o de incapacidad temporal, que se encargan de satisfacer una prestación económica durante los días de baja.

Otro clásico del aseguramiento del trabajador autónomo es la responsabilidad civil profesional.
De hecho, en algunos casos puede ser incluso obligatoria, para aquellos oficios, como los arquitectos o los médicos, en los cuales un supuesto de daño a terceros puede llegar a ser muy significativo en términos económicos.

En términos generales, en todo caso, todo profesional que preste un servicio o que venda un producto debe de tener bien controlada con el rabillo del ojo la eventual responsabilidad civil. El seguro permite dedicar el rabillo del ojo a otras cosas.


En tercer lugar, entre los seguros para autónomos y como gran grupo de aseguramiento, no hay que olvidar los seguros patrimoniales. En muchos casos, eso depende del tipo de profesión que ejerza el autónomo, el patrimonio generado es la base de la riqueza del negocio. El autónomo es poca cosa sin el capital que haya conseguido acumulado, sea éste un caro equipo de fotografía o una máquina necesaria para sus trabajos. El seguro patrimonial convierte el eventual coste variable derivado de averías, roturas o robos en un coste fijo que es el precio del seguro; coste que, como saben quiénes han sufrido el mordisco de la fatalidad, es mucho más bajo que lo que hay que afrontar cuando vienen mal dadas.

Un seguro para la jubilación
También el autónomo debe disponer de ingresos complementarios a su pensión de la Seguridad Social para mantener su nivel de vida y poder disfrutar de su merecido descanso. Para eso están los seguros de vida ahorro y los planes de pensiones, cuyas principales características se explican en la web ahorrar da mucha vida.

Y para sentirse mucho más tranquilo puede también proteger a su familia por si se produce alguna desgracia mediante un seguro de vida riesgo que le cubra el fallecimiento, para que los beneficiarios puedan hacer frente a los prestamos pendientes o a cualquier otra necesidad derivada de infortunios que nadie desea ni espera pero que a veces ocurren.
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